Es impresionante la alta credibilidad que tiene la empresa privada en la opinión pública nacional. A pesar de las estrategias políticas de minimizar su rol como factor fundamental para el desarrollo del país está ha crecido, alcanzando junto a la iglesia más del 60% de opinión pública favorable, lo cual fortalece su responsabilidad de seguir adelante en su compromiso de crear empleo y bienestar social.