Muchos pensamos que el régimen que domina Venezuela en estos momentos desprecia el trabajo, aborrece el trabajo y al trabajador por un plan macabro de sometimiento, plan que incluye la provocación de la huida en estampida, en busca de refugio de nuestros coterráneos. Para que envíen remesas, para ahorrar en gastos internos y para facilitarle políticamente la actuación. Y estamos en lo cierto.