A Vilda no le importa el tamaño

El partido de octavos de final que enfrentaba a Inglaterra frente a Nigeria se resolvió en la tanda de penaltis. El penalti pateado por Chloe Kelly fue más fuerte que cualquiera penal cobrado en la pasada temporada de la Premier League. La velocidad del disparo fue de 111 km/h. Y, automáticamente, se abrió por enésima vez el debate de si el fútbol femenino sería más atractivo con un cambio de reglas. En otros deportes como el baloncesto, se utiliza una pelota más pequeña; en el voleibol femenino, la red es más corta. Lo mismo sucede con las vallas de las mujeres en los Juegos Olímpicos. La madre de todas las polémicas en este aspecto en el fútbol femenino es la… Ver Más

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Author: Pablo Perez