Álvaro Martín, campeón del mundo de 20 kilómetros marcha

España inicia el Mundial de Budapest de la mejor manera, un estreno dorado con la exhibición de Álvaro Martín en los 20 kilómetros marcha. En una mañana lluviosa que obligó a retrasar el inicio de la prueba dos horas, el extremeño sacó de nuevo su mejor versión para coronarse en la capital húngara. Fue en una carrera muy táctica en la que supo templar los nervios y atacar en el momento oportuno, una vez comenzó a desfallecer el japonés Koki Ikeda, dominador de la pruebas hasta el kilómetro 15. Ahí tomó el testigo el español, ya completamente encendido y sin un solo signo de debilidad que hiciera temer por su triunfo. En el podio le acompañaron el sueco Perseus Karlstrom y el brasileño Caio Bonfim, plata y bronce respectivamente. Martín, también doble campeón de Europa (2018 y 2022) se convierte en el segundo campeón mundial español en la marcha, después de que lo lograra Miguel Ángel López en Pekín 2015. Noticia Relacionada Atletismo estandar Si La versión 5.0 de María Pérez Javier Asprón Tras un 2022 horrible en el que se vio obligada a un cambio en su técnica de marcha, vuelve a ser favorita en un Mundial Una tormenta de época acompañó el inicio del Mundial de Budapest. Rayos y truenos sobre la Plaza de los Héroes que obligan a retrasar dos horas el comienzo de su primera final. La espera merece la pena, por más que durante muchos kilómetros no estuviera nada claro que Martín pudiera hacerse con ese oro. Ni siquiera con un metal. Pero la carrera resulta ser un juego de engaños, sobre todo del japonés Koki Ikeda, que salta del grupo nada más iniciarse la prueba y toma una considerable ventaja. Es el actual subcampeón mundial y olímpico, no un cualquiera. Y confía, tal vez, en que el resto de marchadores se quede vigilando a su compatriota, Toshikazu Yamanishi, el campeón de las dos últimas ediciones. El oro parece peligrar, y algunas escaramuzas por detrás parecen poner en riesgo también la plata y el bronce. Del grupo principal, compuesto por una decena de marchadores, se escapan, entre otros, el turco Kormaz o el brasileño Bonfim. Hay alarma en la delegación española. Para entonces, Alberto Amezcua y Diego García están ya fuera de la pelea. Acabarán 13º y 39º. Toca escudriñar el gesto de Martín, pero su cara es la de un tahúr. Ni una mueca. Poco antes de su hachazo se le ve descender unas posiciones. Pero la realidad es que lleva unos nervios de acero y confía ciegamente en sus posibilidades. Ahí llega su ataque. Es justo antes de que Ikeda empiece a desfallecer, a falta de los cinco kilómetros finales. Su apuesta era un farol. O bien no midió bien sus fuerzas. Su ventaja mengua a velocidad de vértigo y es engullido, primero por Bonfim, y luego por Karlstrom y Martín, los dos más fuertes del tramo final. También el turco dice basta y desaparece de los puestos delanteros. Martín, ya sí, saca entonces todo su arsenal y deja también atrás a Bonfim y Karlstrom. El oro es una realidad. Ya sin gorra, cruza la meta con los brazos en alto y la bandera española en 1:17.32, mejor marca del año.

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Author: Pablo Perez