En política no se puede aplicar el dicho de esta agua no beberé porque la dinámica de la realidad no es estática, sin embargo existen escenarios que percibimos poco probables de darse, recientemente una encuesta preguntó si veía a Maduro entregando la banda presidencial a un opositor en 2024 si es derrotado y un poco más del 70% no ve esa foto, no la cree posible, este alto porcentaje de venezolanos que no imaginan a Maduro respetando las reglas de juego democráticas son la expresión que el autoritarismo es capaz de lo que sea para aferrarse al poder, sin importar el poco apoyo que lo mantiene con los peores números históricos porque no resuelve nada, ni lava ni presta la batea, mientras el país sufre las consecuencias de su incapacidad crónica para encontrar soluciones a la gigantesca crisis que nos está devorando.