Carlos Ochoa: Si la naturaleza se opone…

La dualidad moral del bien y el mal en la narrativa política tiene la intención de enganchar emocionalmente a las personas, ganárselas para una causa, en el terremoto que causó destrozos importantes en Caracas en 1812, el clero contrario a la causa de la independencia salió a las calles aprovechando la confusión y el miedo, para convencer a los aterrados caraqueños que el sismo era un castigo por enfrentarse al rey y al dominio Español, de ese momento dramático surge la figura de un joven Bolívar al que se le atribuye una frase que posiblemente nunca pronunció, pero que define y deslinda la lucha por la independencia del campo religioso, ubicándola en la voluntad política de lo humano, de hacer posible lo que a muchos parece imposible de realizar, la frase que casi todos los venezolanos recordamos es de desafío a la creencia que las cosas se suceden por merito o castigo de una deidad, para la sociedad mantuana profundamente religiosa de 1812 escuchar que “Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca” debió ser una blasfemia, pero para la elite ilustrada, se haya dicho o no, la celebre frase recoge el pensamiento de la ilustración, los tiempos de la revolución francesa y de la independencia norteamericana, en donde lo religioso ocupa su lugar pero ya no constituye el centro de la vida ni de la acción.

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez