Este martes falleció a los 79 años el secretario general (presidente) del Partido Comunista, Guillermo Teillier , quien llevaba meses luchando contra las secuelas prolongadas que le dejó el contagio del Covid-19 el año pasado. El dirigente político quien, junto a Gladys Marín , fue el encargado de devolver a la participación política al PC e institucionalizarlo para competir en las elecciones populares, fue elegido diputado en 2010 y ejerció el cargo hasta 2022, cuando postuló al Senado, pero no fue electo. Profesor de ascendencia francesa, vivió en la clandestinidad durante el régimen militar bajo el seudónimo de Sebastián Larraín. Su colectividad lo despidió ayer señalando en Twitter que «apoyó con todas sus energías a la Unidad Popular. Combatiente y luchador antifascista contra la dictadura. Un estratega para la consolidación de las fuerzas populares y de izquierda, estadista y presidente del Partido Comunista de Chile». Noticia Relacionada estandar No Se suicida uno de los asesinos de Víctor Jara tras conocer su condena definitiva por el crimen María José Errázuriz Cuando la Policía llegó a la casa de Hernán Chacón Soto para apresarlo, encontraron su cuerpo sin vida Teillier estaba internado en el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, al conocerse su fallecimiento por problemas cardíacos, el presidente Gabriel Boric decretó duelo nacional de dos días, lo que generó el rechazo del Partido Republicano y dirigentes de Chile Vamos. En 2013, al cumplirse 40 años del golpe de Estado, Teillier señaló en una entrevista que, en su calidad de jefe militar del PC, había «autorizado» el atentado contra el general Augusto Pinochet , ejecutado el 7 de septiembre de 1986 por el brazo armado del partido, el FPMR. Teillier aseguró entonces que el atentado «fue una respuesta legítima ante la aplicación del terrorismo de Estado. Apelamos al derecho a la rebelión y defendernos». «Fue un acto de justicia» insistió. Sus afirmaciones generaron polémica por lo que aclaró «no ser el autor intelectual» del mismo y que la decisión había sido colectiva. Tres viudas de escoltas de Pinochet presentaron una querella en su contra , pero la Corte Suprema decretó, un año después, que no podía ser indagado porque no se trataba de un homicidio calificado y la acción estaba prescrita.