En lo económico, China está siendo la protagonista del verano. La tantas veces anunciada crisis económica del gigante asiático parece que llega. Deuda, deflación y demografía son el triple problema que está poniendo en jaque a los chinos. Y frente a un crisis de balance como esta, poco pueden hacer las autoridades. Las políticas fiscales o monetarias no funcionan. Es echar el dinero por un sumidero hasta que se solucionen los problemas y eso pasa por una purga más o menos larga y desde luego dolorosa. El consumidor chino está viviendo su primera crisis inmobiliaria frente a la que no caben estímulos de ningún tipo. Keynes no funciona. Las medidas que se adopten tienen el mismo efecto que empujar una… Ver Más