Con sorpresa, el último Consejo de Ministros en Italia antes de las vacaciones de verano aprobó este martes un nuevo impuesto a los bancos, que deberán ingresar a las arcas públicas el 40% de sus beneficios extraordinarios de sus balances del 2022 y 2023. La medida, anunciada por el vicepresidente y ministro de Transportes, Matteo Salvini, servirá para alimentar el fondo para hipotecas de primera casa y, sobre todo, para reducir los impuestos a los ciudadanos, operación que el Gobierno de Giorgia Meloni desea poner en marcha en 2024. La medida cayó como un jarro de agua fría en el sector bancario, con notables pérdidas en Bolsa de hasta el 11% en las principales entidades del país; Unicredit se dejó… Ver Más