Dentro de la sucesión de noticias sobre una guerra que empezó hace un año y medio y que nadie parece saber cuándo acabará, contemplar con detenimiento los rostros de las víctimas contribuye a tomar conciencia sobre todo el alcance de su horror. Kolomyia es una pequeña ciudad ucraniana de unos 60.000 habitantes , situada en las proximidades de la frontera con Rumanía, lo suficientemente alejada de la zona más afectada por los combates como para que sus vecinos hicieran un caso poco escrupuloso de las alertas antiaéreas. Un espejismo de paz que desapareció brutalmente hace apenas un par de semanas, el viernes 11 de agosto, cuando Volodímir Balabanik , un chico de 8 años, murió después de que un misil… Ver Más