El primer ministro de Hungría , Viktor Orbán , presume de que los húngaros «protegen a toda Europa de la migración ilegal». Según sus cifras, lo largo del último año han sido detenidos 330.000 inmigrantes ilegales en las fronteras europeas y 270.000 de esas detenciones se han concentrado en la frontera entre Hungría y Serbia. Su fórmula de cierre fronterizo y tolerancia cero con el tráfico de personas tiene sin embargo un efecto indeseado en las cárceles húngaras, hacinadas por las detenciones. Para regular esa presión, el gobierno húngaro ha decidido liberar a casi 1.500 traficantes juzgados y condenados, con la única condición de que abandonen el país. El decreto del gobierno pide a los liberados que abandonen Hungría «dentro… Ver Más