Ideales por medalla

La pregunta es si nuestra selección femenina de fútbol habría llegado a la final del Mundial sin Bonmatí, Caldentey y Batlle , tres de las chantajistas que, en una acción perfectamente coordinada para hacer el mayor daño posible, decidieron plantar al equipo nacional hasta que la federación no entregara la cabeza de Vilda en bandeja de plata. Hay quien todavía se lleva las manos a la cabeza cuando utilizo la palabra chantaje para definir lo acontecido en septiembre del año pasado pero a mí no se me ocurre otra mejor: sin anestesia previa y a las bravas, 15 jugadoras se dieron de repentina baja voluntaria a la espera, intuyo, de que a alguien le entrara el canguelo en Las Rozas…. Ver Más

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Author: Pablo Perez