Toca Jorge Vilda el trofeo sobre el escenario del Estadio Olímpico, como si fuera una lámpara mágica, como si no se lo creyera del todo. Expandida la sonrisa que ha tenido tan constreñida en toda la concentración, como si temiera soltarse. Pero está feliz, manteado por el grupo aferrada la medalla para evitar que se desvaneciera. «Siento una inmensa felicidad porque hemos hecho felices a millones de personas», sus primeras palabras, estrella en el pecho . Noticia Relacionada estandar No Muere el padre de Olga Carmona Marina Ortiz La futbolista, autora del gol de la victoria de España, ha conocido la noticia del fallecimiento de su padre tras ganar el título, a pesar de que él murió este sábado No… Ver Más