El camino recorrido por Gustavo Petro durante su primer año de gobierno se corresponde exactamente a la prédica y objetivos que ha mantenido durante toda su carrera política en permanente oposición a la democracia colombiana.
Amigo de los simbolismos políticos en el acto de juramentación presidencial ordenó colocar en la tribuna donde se celebró la ceremonia oficial la espada del Libertador que el 17 de enero de 1974, durante el gobierno Alfonso López Michelsen, se robó el M-19 al anunciar a Colombia el inicio de su guerra subversiva.