En un país atormentado por la violencia del crimen organizado, -donde la última víctima ha sido precisamente el abanderado en la lucha contra la corrupción y el narcotráfico, Fernando Villavicencio- dar seguridad se ha convertido en la oferta predilecta de los ocho candidatos a la Presidencia del Ecuador, que participan en una elección anticipada, fijada para el 20 de agosto, luego de que el presidente Guillermo Lasso cerrara la Asamblea Nacional (Congreso), en mayo pasado, y acortara su propio mandato, aplicando el artículo 148 de la Constitución, que le faculta decretar la llamada «muerte cruzada». Se trata de una elección atípica en todos los órdenes, comenzando porque seis de los ochos candidatos que participan han debido «alquilar» el membrete de… Ver Más