Todo está en Gila, también lo de Rubiales. Contaba don Miguel que un día iba caminando por la calle tan tranquilo y en esto vio cómo diez individuos le estaban pegando una paliza a otro, que estaba tirado en el suelo: «¿Me meto o no me meto? Al final me metí y le pusimos tibio entre los once» Con el expresidente (creo) de la federación, que es el muerto deportivo de esta historia, está sucediendo lo mismo que con el chiste de Gila pero no con once sino con once millones: «¡Cómo le estamos poniendo!». Pero con el dirigente Rubiales están muriendo más cosas, por ejemplo la independencia de criterio, el contraste de opiniones y el espíritu crítico. El otro… Ver Más