Nunca la selección absoluta femenina ha alcanzado tanto éxito. Nunca ha jugado mejor. Nunca pudimos adivinar que Alexia iba a reencontrarse con la titularidad en unas semifinales, ni el movimiento de ajedrez de mover a Salma de posición, según conveniencia. Nunca habían acudido más de 60 periodistas a una previa de un partido. Por todo esto, creo que nunca, un seleccionador merece más tregua a la hora de ser juzgado que Jorge Vilda. Le conocí allá por 2018, en una cena de las que solemos hacer para vernos de vez en cuando los amigos, esas a las que se apuntan 50 y luego acuden 20 y a las que se invita a algún prohombre del deporte porque, de no ser… Ver Más