Lejos de las novelas veraniegas que inflan de morbo y artificio el mercado de fichajes en estos tiempos sin competición, casi marginados, un grupo de veteranos ilustres espera una llamada . Algunos tratan de coger el último tren en la víspera al retiro, otros intentan virar su reciente mala fortuna mientras aún se sienten determinantes, pero todos añoran una nueva oportunidad para ilusionarse. Cierto es que el tiempo corre en su contra: las pretemporadas comienzan a alcanzar su ocaso mientras estos futbolistas sin escudo ahora en el pecho entrenan en solitario en polideportivos vacíos bajo el testigo, y el amparo, de las redes sociales. No son muchos; la agencia libre futbolística suele discernirse en los primeros compases del estío, aunque… Ver Más