PESTAÑA j2-betis-atletico-liga23/24 Crónica 4
Un partido del Atlético suele ser un bocadillo de garbanzos. Si, además, le añades 37 grados de temperatura y un Betis inusualmente espeso y alejado de su juego alegre y vistoso, el encuentro se hace bola antes de entrar en la boca. Un solo disparo a portería en noventa minutos, más doce de añadido, si sumamos los descuentos de ambas partes. Soporífero. Otro partido de Pellegrini ante Simeone en el que el ingeniero se va a la cama sin poder vencer al argentino. El duelo de la pizarra, como el resultado, acabó en tablas, con dos equipos fatigados por lo climatológico y la falta de ambición en el último cuarto del terreno de juego. Lo mejor, los 51.782 béticos que, pudiendo estar en las maravillosas playas de Cádiz disfrutando del verano, la playa y el mar, decidieron no dejar solo a su equipo. Afición fiel la bética. Simeone metió varias novedades respecto al once de la primera jornada contra el Granada. El más sonoro, el de Memphis por Morata. Premio para el golazo del neerlandés ante los andaluces, clave para desencallar un partido que tenía mal color. También introdujo a Witsel en la posición central de la línea de tres y trasladó a Azpilicueta al carril derecho. De allí salió Llorente para ocupar el centro del campo junto a De Paul y Lemar. Ficha del partido Segunda jornada de Liga Real Betis: Rui Silva; Sabaly, Pezzella, Luiz Felipe, Abner; Guido, Marc Roca; Aitor Ruibal (Rodri, 72), Isco (Juan Cruz, 72), Ayoze (Guardado, 84); y Borja Iglesias (Willian José, 62). Atlético de Madrid Oblak; Azpilicueta, Savic, Witsel, Hermoso, Carrasco (Lino, 64); De Paul (Riquelme, 80), Llorente (Barrios, 46), Lemar (Saúl, 64); Griezmann y Memphis (Morata, 64). Árbitro: De Burgos Bengoetxea (C. Vasco). Amonestó a Aitor Ruibal, Savic e Isco. En el Betis, otra vez Isco titular. Está fino el el malacitano. Y con mando en plaza. Gran noticia para el Betis y para la Liga. Su DNI solo le adjudica 31 años. Si quiere, y parece que por fin vuelve a querer, tiene talento en su botas para revivir épocas pasadas de gloria personal. El ’22’ baja a campo propio a oxigenar la salida de balón de su equipo, es el encargado de sacar los saques de esquina, se mueve por la zona de ataque de un lado a otro, se atreve a lanzar chilenas y también se anima a rematar de cabeza. ‘Reset’ total tras unos últimos años oscuros en el Madrid y el Sevilla . Sobre él se cocinaron las pocas ocasiones de una primera sin disparos a portería, ni por parte del Betis ni del Atlético, aunque al menos los de Pellegrini chutaron siete veces fuera de palos y acabaron hundiendo a los de Simeone en área propia. Del Atlético, la nada absoluta. No solo no probó los guantes de Rui Silva, sino que solo tuvo cuatro llegadas sobre el área rival. Hasta el pelo rosa y azul de Griezmann pasó desapercibido. Carrasco se perdía en batallas imposibles y conducciones interminables cual chupón en el recreo del colegio. Memphis no olía el balón. Llorente y Lemar, tampoco. Otro primer tiempo del Atlético tirado a la basura. Nada que no se haya visto tantas otras veces. Más de lo mismo Nos gusta tanto el fútbol que, a pesar del partido dormidina en el Villamarín , no perdimos la esperanza de ver un cambio radical tras el refrigerio, pero los Reyes Magos no existen y en verano hay olas de calor. Un partido truño de principio a fin. Simeone movió el banquillo sentando a Llorente y dando entrada a Barrios antes de la reanudación. En el 64, lo agitó aún más. Triple cambio: Morata, Saúl y Lino al campo Variaciones que le dieron algo de más intensidad al Atlético y sirvieron para quitarle el balón al Betis, que ya dejó de llevar el peso del partido. El problema es que las áreas estaban valladas. Solo Hermoso, con un flojo remate de cabeza a la salida de un córner, ensució los guantes de Rui Silva. Triste consuelo. En el Betis, la gasolina de Isco aguantó hasta el minuto setenta y los pocos acercamientos de los verdiblancos apenas inquietaban a la defensa colchonera. Solo Ayoze, aprovechándose de una segunda jugada, empaló el balón desde la media luna del área, disparo que se marchó metro y medio a la derecha de la portería de Oblak. Fue lo único destacado en ataque de un Betis de encefalograma plano, como el Atlético. También sin punch los rojiblancos a pesar de ponerle más ganas en los últimos minutos en busca de la victoria. Empate que deja a ambos equipos con cuatro puntos en dos jornadas y con deberes por hacer.