El problema de los enganches ilegales de electricidad sigue creciendo y en los últimos años se han disparado por las plantaciones de marihuana bajo techo, sobre todo en Andalucía y Cataluña. Hay zonas donde el consumo de luz es 3,5 veces la que marcan los pocos contadores legales y hay transformadores que han salido ardiendo porque han registrado un incremento brutal de la demanda por las conexiones ilegales. Los trabajadores de Endesa, que es una de las compañías más afectadas por estos hechos delictivos, sufren además agresiones y amenazas cuando acuden a revisar las instalaciones o a reparar los enganches ilegales. «Hoy mismo les han robado la cartera a unos empleados en el camión», comentaba ayer un portavoz de la… Ver Más