Corría el año 2013. Mi primer contacto con el fútbol femenino fue un partido amistoso entre Canillas y una selección de Puerto Rico. Las jugadoras iban llegando, algunas con el partido empezado. Muchas venían de trabajar o estudiar, las equipaciones mezcladas, muchas veces del mismo color y con un único espectador viendo el partido. Por supuesto, el juego lo arbitraba un miembro del cuerpo técnico local (eran dos) en cada parte. El Canillas estaba en la segunda división española. Diez años han pasado y el fútbol español está en la final de un Mundial. Un éxito sin precedentes, inimaginable sin el esfuerzo de tantos y tantas profesionales que vienen de aquellas épocas, diferentes y duras. Ese verano, España disputó la… Ver Más