El escándalo de los motores diésel, del que todavía no se ha terminado de recuperar el sector automovilístico alemán, parece resucitar por momentos. La Autoridad Federal de Transporte (KBA) ha enviado una declaración a Mercedes-Benz en la que notifica que ha detectado tres dispositivos de control de software «críticos» e «inadmisibles» en motores EU-6 de su marca. El documento de varias páginas y fechado a principios de julio ha sido publicado ahora por BR y Der Spiegel. Sus términos no son para nada amistosos: la KBA amenaza incluso con el desmantelamiento obligatorio de vehículos. El texto describe detalladamente tres dispositivos de desactivación que han sido detectados a lo largo de las investigaciones del software de control del motor de un… Ver Más