España se quitó al corona mundial y se la entregó a Alemania , nueva y justa campeona del mundo tras vencer a Serbia en la gran final (83-77). Los pupilos de Pesic , que habían salido victoriosos en todos los desafíos que se le habían presentado hasta la fecha, no pudieron con el brillante baloncesto teutón, perfecta combinación de talento, físico e implicación emocional. Apretaron los balcánicos, porque su beligerante espíritu no les permite dar una batalla por perdida, pero en el tramo final, Schroder , decisivo, decantó la final para los suyos. Mala noticia a las primeras de cambio para Serbia, lesionado en el tobillo Ognjen Dobric , uno de los héroes en la semifinal ante Canadá. Mandaban las defensas en los primeros minutos y solo Franz Wagner , gigantes su envergadura y su talento, conseguía llegar al aro balcánico con facilidad. Era muy contundente Alemania, crecida tras su hazaña ante Estados Unidos. Obst no fallaba en el tiro, actuación que no les debió de gustar a Stefan Jovic y a Marinkovic , que comenzaron a encestar como si estuviesen poseídos, impecable sus actuaciones, liderazgo que dio a los chicos de Pesic la primera ventaja de la final. Se lo dejaba todo Serbia en defensa, no quería dejar ni un recoveco, pero el físico alemán siempre acababa encontrando un hueco por el que filtrarse, especialmente hábil Isaac Bonga , que estaba cuajando un partido brillante en ambos lados de la cancha. Comenzaron a relucir los grandes talentos de la final, Dennis Schroder en el bando teutón y Bogdan Bogdanovic en el serbio. Estratosférico su intercambio de genialidades sobre el parquet del Mall of Asia Arena de Manila. Eran los únicos superdotados que conseguían abrirse camino en el campo de minas en el que se había convertido la final. Al descanso, quedaba un mundo, igualdad máxima en el marcador con 47 puntos para cada bando. Noticia Relacionada Baloncesto estandar No Zagars, la estrella letona que ha batido un récord de Kukoc y está sin equipo Pablo Lodeiro El base báltico sumó ante Lituania 17 asistencias, cifra más alta en la historia de los mundiales. El Baskonia le sigue la pista para la próxima campaña Nadie cedía ni un centímetro, el ímpetu de alemanes y serbios para hacerse con el título era tremendo. De momento, Alemania mandaba porque estaba consiguiendo minimizar al gigantón de 213 centímetros Nikola Milutinov . Si el pívot había sido prácticamente indefendible durante el Mundial (13 puntos y nueve rebotes de media), Theis, Bonga y Voigtmann lo estaban cercando bajo el aro con mucha efectividad. La defensa germana provocaba espacios, contraataques en los que Schroder hacían auténticos destrozos, y los serbios, volátiles para lo bueno y para lo malo, comenzaron a desquiciarse cuando el balón dejó de travesar el aro. No paraba de distanciarse Alemania en el electrónico y, tras un duro parcial, diez abajo los serbios, Pesi c pidió un tiempo muerto obligado, porque sus pupilos se estaban desangrando. Reacción serbia Hubo reacción liderada por Avramovic y Petrusev , pero el problema estaba en el otro lado de la pista, donde los serbios perdían la batalla del rebote, multiplicando las opciones alemanas de rematar el partido en cualquier momento. Sin embargo, les entraron ciertas dudas a los alemanes, algo tímidos cuando debían de ser una jauría hambrienta. Tres tiros libres de Avramovic y un par de buenas defensas metieron de lleno a Serbia en la lucha por el título. Ahí, entre las tinieblas, apareció Schroder, estrella incuestionable, baloncesto decisivo el suyo, para amarrar desde la línea de tiros libres el Mundial . Todos plantan la rodilla ante Alemania, nueva reina del mundo.