Así podríamos llamar a esta infame alianza de viejos ejemplares de la pésima política partidista de los últimos veinte a treinta años en Venezuela. Aquellos partidos que en un tiempo fueron grandes, nacionales, combativos, enfrentados a riesgo incluso de sus propias vidas contra tiranías y armas militares, hoy no son más que golpeados pipotes de basura.