El escritor español Javier Cercas describió en su libro Anatomía de un instante, el episodio en el que el presidente Adolfo Suárez preserva la dignidad de su investidura, arriesgando su propia vida, estando consciente, como era lógico suponer que lo estaba, de que su humanidad erguida sobre aquella butaca del parlamento podía ser una diana a la vista de las ráfagas desatadas por los militares golpistas que asaltaron la sede del Congreso de Diputados del país que gobernaba el día 23 de febrero de 1981.