La crecida presencia de China en el continente americano a lo largo de las dos últimas décadas lleva frecuentemente, con razón, a destacar la penetración de la superpotencia asiática en el espacio geopolítico estadounidense por excelencia. No obstante, convienen algunos matices. Uno es que China está a la cola de la inversión extranjera directa (IED) y en la adquisición de empresas en la región, con solo el 3% del total en ambas operaciones, frente al 38% y el 43%, respectivamente, de Estados Unidos, y el 29% y 9% de Europa. Otro es que, aun siendo el primer socio comercial de varios países latinoamericanos, China importa de la región solo el 8,7% de todas sus compras en el exterior, y le… Ver Más