“Hemos abrazado la hiperconectividad sin comprender que estábamos entregando nuestra privacidad y nuestro libre albedrío al Gran Hermano algorítmico, una entidad omnipresente que todo lo observa y manipula. Nuestros datos se han vuelto contra nosotros, alimentando máquinas que nos conocen mejor que nosotros mismos. ¿Tenemos la capacidad de recuperar el control y borrar las huellas digitales que nos condenan a un futuro vulnerable al hackeo?”