Finalizaba la década de los cincuenta en Venezuela, cuando el recién inaugurado gobierno democrático, daba pasos hacía la creación de nuevos organismos que servirían al buen desempeño de su gestión y la de posteriores gobiernos. Este fue el caso de la Oficina Central de Coordinación y Planificación (CORDIPLAN), concebida como auxiliar de la Presidencia de la República, concentrando múltiples atribuciones.