El aumento de la esperanza de vida y la caída de natalidad que experimentan los países desarrollados ya está desplegando el desgaste previsto sobre los niveles de actividad de las población en edad de trabajar que complicará en el medio plazo la capacidad para sostener los estándares de protección social actuales. En el caso de España, esta coyuntura acarreará una doble circunstancia: un importante estrechamiento de la población en edad de trabajar y, por ende, un incremento de la tasa de dependencia -entendida como el volumen de población de más de 65 años respecto al colectivo de entre 15 y 64 años-, que se traduce en que cada vez serán menos los trabajadores que se harán cargo de realizar las… Ver Más