Esther González recordará este año como una montaña rusa. A final de la pasada temporada, quedó arrinconada en el Real Madrid, pese a convertirse en la máxima goleadora de la historia del club (39 dianas) en solo dos años. La delantera chupó banquillo en el tramo final. Su entrenador, Alberto Toril, no la sacó de allí ni siquiera cuando las merengues estaban necesitadas de gol en la final de Copa contra el Atlético. La confianza que no le dio Toril sí la tuvo de Jorge Vilda , seleccionador nacional. Entre las agitaciones del combinado nacional y pese al ostracismo en el Real Madrid, Esther vistió la roja. Pocos meses después, era campeona del mundo, después de ser titular en varios… Ver Más