Un torneo tan tenso como la Ryder Cup se decide por pequeños detalles. Y cuanto antes se traduzcan en resultados, mejor. Por eso la decisión de Luke Donald de colocar los partidos de ‘foursomes’ al comienzo de la jornada fue un golpe maestro antes de empezar. La mayor motivación de los europeos les llevó a compenetrarse mejor en los golpes alternos hasta el punto de arrasar. Gracias al liderazgo de Jon Rahm , que junto a Hatton acabó su duelo ante Scheffler y Burns en el hoyo 15, sus compañeros se vinvieron arriba y lograron un histórico rosco en la ronda matinal (4-0). Noticia Relacionada Golf estandar Si Jon Rahm: «Ni ‘fair play’ ni gaitas, yo sólo pienso en la revancha ante estos» Miguel Ángel Barbero Roma acoge la 44 edición del torneo que enfrenta a Estados Unidos contra Europa. Entrevista con el genio español, que tiene entre ceja y ceja la idea de ganar Luego, por la tarde, los locales no bajaron el nivel, con la adrenalina aún a tope. A pesar de que dieron entrada a quienes aún no habían debutado, las pantallas en azul hicieron las delicias del público pese a que la burbuja se empezó a desinflar a medida que los estadounidenses empezaron a entrar en calor. Y no es una metáfora de este sofocante otoño romano. Se conjuraron para demostrar su mejor posición en el ranking y empezaron a apretar las clavijas a los locales. Sin embargo, Rory y Fitzpatrick abrumaron a Morikawa y Schauffele (5 y 3) y esto animó a Hovland y Hatton , Rahm y Hjogard y Rose y McIntyre a empatar sus choques in extremis para un histórico resultado de (6,5-1,5) con los americanos ayunos de triunfos.