Hasta que se le acabaron las palabras

Han sido tantos vaivenes juntos que ahora no creo que pueda moverme sin su voz, sin sus consejos y sin su «¡hola, hola!» . Hoy estoy triste, apenado y sin fuerzas para ir de un lado a otro. No sé si podré, sin su luz ‘latinear’. Caminar por cualquier calle de su Galicia o de cualquier ciudad siguiendo a su camisa blanca y andar por donde pisaban sus relucientes e impolutamente blancas zapatillas. Mi vida siempre ha estado unida a él. Primero a través de las ondas sin imaginar que le iba a conocer, escuchándole y viéndole con respeto en la distancia, reuniendo a los más importantes en las noches de Long Play en torno suyo en aquellos años 70…. Ver Más

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Author: Pablo Perez