Cuando yo era un niño, muy niño, me llamaba la atención aquel pequeño aparato, normalmente de color negro, con una antena de tono plateado y una rueda para mover con el dedo, con el que mi padre buscaba escuchar una cadena de radio en la intimidad del baño de su habitación. De ahí nace mi recuerdo más virgen con el mundo del periodismo deportivo, el de José María García. Aquel niño de Granada , que radiaba partidos de fútbol mientras jugaba con unas canicas que hacían de jugadores y de pelota en el salón de mi casa, fue creciendo y tomando sus propias decisiones. La admiración y el cariño que García había generado en mí era imborrable, pero el descubrimiento… Ver Más