La jugadora de la selección española Jenni Hermoso compareció este martes en la Fiscalía y formalizó una denuncia expresa contra el suspendido presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Luis Rubiales, por el beso que le propinó durante la ceremonia posterior a la consecución del campeonato del mundo, en Sidney, el pasado 20 de agosto. Es el primer paso para que el Ministerio Público se querelle contra él, cosa que ocurrirá «a la mayor brevedad». La comparecencia, según informaron en fuentes fiscales, se produjo ante la número dos de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, Marta Durántez, en la sede de la Fiscalía General del Estado para «preservar su privacidad». Y en ella, en línea con el requerimiento que la teniente fiscal le realizó por escrito hace unos días, ha expresado su deseo de pedir responsabilidad penal a Rubiales por lo que podría ser constitutivo de un delito de agresión sexual. La Fiscalía de la Audiencia Nacional abrió diligencias de investigación el pasado 28 de agosto tras recibir media docena de denuncias que ponían en solfa esa actuación. Había una más por el comportamiento inapropiado de Rubiales, tocándose los genitales en el palco de autoridades, si bien no fue tenida en consideración. La teniente fiscal tomó como primera medida localizar a Hermoso para preguntarle directamente si quería emprender acciones legales contra Rubiales, ya que hasta la fecha, no lo había denunciado y aunque la Fiscalía puede obrar de oficio en los delitos sexuales, ha de «ponderar» las circunstancias de la víctima. En la práctica, esto se traduce en que sólo actúa sin el impulso de la afectada cuando se trata de menores, personas con discapacidad o en particulares circunstancias de vulnerabilidad.