Los días de Jorge Vilda como seleccionador han llegado a su fin. La ‘nueva’ RFEF, dirigida de forma temporal por Pedro Rocha, ha tomado la esperada decisión de destituir al entrenador de la selección española femenina. Dos semanas después de coronarse como campeón del Mundo, sus aplausos al discurso de Rubiales fueron la gota que colmó el vaso de sus jugadoras y cuerpo técnico y que han provocado su salida. Rocha se ha reunido este martes con Vilda en la sede de la Federación, en Las Rozas. En dicho encuentro, el presidente interino de la RFEF la comunicado la decisión tomada por el organismo de cesarle como seleccionador absoluto. Con la suspensión temporal de Rubiales, su mayor valedor , se quedó solo y su caída era cuestión de tiempo. A pesar de protagonizar los mismos aplausos y firmar casi el mismo comunicado, Luis de la Fuente no ha corrido el mismo destino. Cierto es también que el seleccionador masculino no contaba con un motín en su vestuario ni con la dimisión de su cuerpo técnico. Noticia Relacionada fútbol estandar No Sacar a Vilda: la última promesa incumplida de Rubiales a las amotinadas Pedro Cifuentes La RFEF aseguró a las futbolistas que el técnico se iría tras el Mundial para que volviesen a la selección A pesar de la promesa de Rubiales a las jugadores de destituir a Vilda una vez finalizado el Mundial, el presidente suspendido de la RFEF ofreció al seleccionador una ampliación de contrato por dos millones de euros repartidos en cuatro años. Un dineral que finalmente se quedará en las arcas de la Federación. Tras cuatro años en la sub 17 y uno en la sub 19, Vilda ocupó el cargo de la selección absoluta en 2015 . Ocho años en los que vivió en sus carnes el crecimiento del fútbol femenino. Pero todo saltó por los aires tras la Eurocopa de 2022 y el motín de 15 jugadoras. Su victoria en el Mundial de Australia y Nueva Zelanda ocultó temporalmente el ambiente de tensión, pero tras la caída de Rubiales, sus días como entrenador de España estaban contados. A sus 42 años, deberá buscar una nueva aventura.