Muchos niños, niñas y adolescentes se encuentran en condición de trabajadores informales en Tocuyito, cada día son más y es posible verlos en el Mercado Mayorista y el Mercado Minorista, venden frutas, caramelos o cualquier cosa bien en la calle o en el transporte público. Expuestos no solo a la lluvia y al sol, también a múltiples riesgos como la explotación, el maltrato o el abuso. Con solo verlos se hace evidente que, pese a ser físicamente niños, mentalmente no lo son. Han sido desprovistos de la niñez, de los juegos, de las fantasías y, claro que sí, de su futuro. Esos niños sin niñez, eventualmente, crecerán y serán adultos sin estudios, sin oportunidad de encontrar trabajos estables y bien remunerados, con la precariedad y el hambre como compañeras de viaje.