La carrera comercial por las zapatillas de los récords

Tigist Assefa cruzó la Puerta de Brandeburgo, ciñó a su cintura la orla como vencedora del maratón de Berlín , miró el cronómetro que la entroniza como récord mundial y lo primero que hizo fue besar una zapatilla blanca. No fue un beso protocolario ni funcional, ni solemne ni ritual, sino aparatoso, festivo. Un mimo prolongado y gracioso, decenas de besuqueos a una deportiva que impulsó la ley de la aerodinámica hacia el infinito. Son las zapatillas voladoras que causan furor en el atletismo y que ponen en cuestión la pureza de los registros conseguidos en contraposición con la lógica y necesaria evolución tecnológica. Los atletas y los aficionados de todo el mundo quedaron atónitos después de asistir a la… Ver Más

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Author: Pablo Perez