Para recobrar la democracia en Venezuela hay que meterle el pecho a todo lo que tiene que ver con la institucionalidad. En este aspecto, una vez superado por la vía electoral este sistema, que ha liquidado las instituciones y que se ha constituido en el mayor instrumento de corrupción y lavado de dinero de toda la historia republicana del país, ya existiendo un pacto político para la estabilidad y para un programa legislativo, queda a disposición de la unidad los alcances que va a tener una reforma constitucional con el nuevo gobierno.