Entre el año 2011 y el año 2012 el sector público español coqueteó con la quiebra . Buena parte de culpa la tuvo la irresponsable gestión presupuestaria que durante los primeros años de la crisis llevaron a cabo todos los niveles de las administraciones públicas. Exigidos por los objetivos de reducción de déficit impuestos por Bruselas a España tras los rescates a Grecia y Portugal, los gobiernos territoriales, sobre todo los de las comunidades autónomas, decidieron cuadrar sus cuentas a martillazos, retrasando el reconocimiento de los pagos por los bienes y servicios que adquirían a ejercicios futuros cuando estos excedían el margen de maniobra presupuestario que se les había dado para ese ejercicio. La estrategia generalizó el fenómeno de las… Ver Más