Najna Ait Lhirrea viste de un blanco impoluto, solo roto por las manchas y un mandil que se ha puesto para ayudar a hacer la comida que se reparte en Amrezgane, a tres kilómetros del epicentro del terremoto en las montañas. Es una viuda. Ese color la marcará mínimo tres meses y diez días. Es el tiempo estipulado dentro de esta cultura para saber si la mujer está embarazada. Una marca imborrable en estos pequeños poblados, donde muchos vecinos ni siquiera hablan el árabe, sino el bereber. Ellas son ‘parias’ entre los escombros del Atlas . Najna estaba en casa viendo la televisión con su marido y su hija, a la que a sus 30 años no le auguran un… Ver Más