En el último año los grandes fondos soberanos han inyectado en España 3.000 millones de euros repartidos por una docena de empresas patrias. Esta cifra es la mayor de los últimos quince años. Mubadala, Norges y GIC , los más activos, han triplicado sus participaciones en nuestro país durante los dos últimos años. Su atención se reparte desde hidrocarburos y sector inmobiliario a la socorrida digitalización y sostenibilidad, pasando por las residencias de ancianos, que se antojan un lucrativo negocio en un país de viejos. Vamos, que el Estado español se ha convertido en un chollo para otros estados. Se da la paradoja de que los mismos argumentos con los que a finales del siglo pasado se privatizaron nuestras grandes… Ver Más