Se le amontonan los fantasmas al Barcelona una vez más. Sonreía el club azulgrana, lanzado tras su remodelación de plantilla, entusiasmada la grada con los Joaos, Félix y Cancelo, y con los buenos resultados en la primeras jornadas de Liga y Champions. Incluso las calvas de las gradas de Montjuic comenzaban a desaparecer. Buen ‘feeling’ que se evaporó de la noche a la mañana tras conocerse el pasado jueves que la institución era imputada por cohecho , sobornos de toda la vida, en un nuevo episodio del caso Negreira. «Los pagos produjeron los efectos arbitrales deseados», aseguraba el demoledor auto que señalaba a tumba abierta al club presidido por Joan Laporta. Una noticia que vuelve a poner en el centro… Ver Más