Si hay un equipo en el mundo al que todos quieren ver jugar al rugby es el de Nueva Zelanda . Los ‘All Blacks’ ejercen en los aficionados el mismo atractivo que causan Brasil en el fútbol o Estados Unidos en el baloncesto. Se sabe que por muchas generaciones que vayan pasando el carisma y la calidad que imponen esas camisetas son garantías de espectáculo. Y ante ese dilema se van a encontrar esta noche los 80.000 espectadores que abarrotarán el estadio de Saint Dennis de París (21.15 h, Movistar+). Animarán a rabiar a Francia para ver si consiguen alcanzar su sueño de elevar el ‘rugby champán’ al primer puesto del planeta, pero no dejarán de reconocer que los de Oceanía son los mejores de la historia. No solo por haber ganado tres copas del mundo en el pasado (un hito solo igualado por los actuales campeones sudafricanos), sino por toda la historia que acarrean, que va desde el ‘haka’ inicial con el que intimidan a sus rivales a la apisonadora de juego que nunca da por perdida una acción. Vienen de ganar el último Rugby Championship de la mano de Beauden Barret , aunque es verdad que sin la brillantez de antaño. Es la cuarta ocasión en la que el ‘XV del Gallo’ es el anfitrión del torneo (la primera en solitario) y al mando del mejor jugador del planeta, Antoine Dupont , querrá borrar esa imagen de eterno subcampeón. Ha perdido ya tres finales y ante su público intentará cambiar esa dinámica. Tiene la liga más poderosa del hemisferio norte y eso se ha reflejado en su selección nacional. Noticia Relacionada Enfoque reportaje Si Los gordos también destacan en el deporte profesional Miguel Ángel Barbero Aunque el ideal deportista aún se aferre a los cánones griegos de los primeros Juegos Olímpicos, las distintas modalidades precisan físicos y especialistas que se amolden a sus necesidades sin tener que mirar la báscula a la baja. El exceso de kilos también se cotiza Sin embargo, en esta décima edición del campeonato, que medirá a veinte países durante 51 días, va a haber más candidatos que nunca. Al margen de los que inaugurarán hoy la acción, por las nueve sedes galas rotarán al menos otros cuatro combinados que podrían alzar la copa el 28 de octubre sin que pudiera hablarse de sorpresa. Va a ser el Mundial más reñido y apasionante de siempre. Un torneo muy abierto Nueva Zelanda por historia y Francia por su condición de anfitrión ya tienen mucho ganado antes de empezar. Pero las opciones de Irlanda, actual número uno internacional y triunfadora del Seis Naciones, no son menores. De la mano de su sempiterno capitán, Jonathan Sexton , que ya se retira, querrá inscribir por primera vez su nombre en el palmarés. Algo que ha hecho ya tres veces Sudáfrica, que demostró en la pasada edición de Japón que sus delanteros forman una muralla inquebrantable y han seguido manteniendo esa tela de araña en la que los rivales caen unos tras otros. Al margen de este cuarteto, tanto Argentina como Inglaterra podrían asomarse a lo más alto por la benevolencia del sorteo. Comparten el grupo más flojo y pueden llegar a los cruces del mes que viene más descansados que el resto. Será un torneo largo y apasionante que los aficionados españoles verán con envidia por la descalificación de los leones en los despachos cuando se habían ganado su plaza en el campo. Pero esa es otra historia.