La odisea judicial de Donald Trump se ha intensificado durante este verano hasta culminar con su primer retrato policial convertido en póster electoral. Cuando parecía que el ‘reality show’ trumpista empezaba a aburrir, la transformación de la política en espectáculo ha vuelto a los niveles obsesivos que ya conocíamos. Es otra vez Trump, a todas horas. Gracias a la última temporada de este espectáculo de ‘reality politics’, no por conocido menos embaucador, hemos aprendido algunas lecciones importantes. La primera: el uso de la política como escudo contra la ley. Al declararse una víctima de los Biden, los demócratas, los comunistas, los falsos republicanos y demás malas hierbas globalistas, Trump intenta evitar la rendición de cuentas que el Estado de derecho… Ver Más