El mundo del motor juega en otra liga. «No hemos reparado en gastos» es una frase que le acecha a uno en cada esquina cuando se zambulle entre engranajes y neumáticos. Un vuelo te lleva de Madrid a Viena , un chófer con tu nombre escrito en una pancarta te sonríe cuando encaras la salida del aeropuerto austríaco, quieren que te sientas especial en definitiva. No hay tiempo ni para prender un cigarro porque enseguida se está en una furgoneta Opel a 130 por la autopista, acelerones y frenazos porque, al parecer, la policía se ha puesto estricta con los controles de velocidad. «Vamos a acabar dándoles la tarjeta de crédito», refunfuña el conductor. Viena desaparece pronto del horizonte y… Ver Más