Vingegaard acosa a sus compañeros del Jumbo en la previa del Angliru

Un primer plano en la pésima realización de la Vuelta muestra surcos marcados en la comisura de la boca de Jonas Vingegaard. Síntomas de delgadez, de cuerpo perfilado, del aspecto enfermizo que usualmente enseñan los ciclistas. Es la tercera semana de la Vuelta y el doble ganador del Tour afila el cuchillo, llena los pulmones de aire y exprime sus virtudes físicas como paladín de un deporte de resistencia. El danés vence en Bejes, puerto inédito, y se abraza en una sinfonía de sonrisas con Kuss y Roglic. Todos aparentan felicidad, pero el viaje por los valles pasiegos deja tocado al líder Kuss, que pierde un minuto como todos los demás, Roglic, Ayuso, Enric Mas… Este miércoles el terrible Angliru puede dictar otra sentencia en la ronda española.

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Author: Pablo Perez