El socialismo del siglo XXI, transmutado en progresismo luego de treinta años desde su forja por Castro y Lula da Silva para sortear el fracaso del socialismo real y el derrumbe de la Unión Soviética, encuentra en el camino un hueso más que duro de roer: María Corina Machado. De allí que el pueblo llano, la gente común, haciendo gala de hilaridad repita que ¡cantan fraude en una elección ajena que no les dio la victoria!