Cuando Joe Biden no había cumplido la treintena y era un concejal de un condado de Delaware, sorprendió a todos cuando se presentó para senador de EE.UU. Él anhelaba dejar su huella en los grandes asuntos internacionales, no pelearse por el sistema local de recogida de basuras. Medio siglo después, hoy aterriza como presidente de EE.UU. en la madre de todas las tensiones internacionales -el encaje de Israel en Oriente Medio- y en medio de una guerra contra Hamás que amenaza con desestabilizar una región-polvorín. La visita de Biden a su gran socio en Oriente Medio es una apuesta logística, política y geoestratégica arriesgada. En ella, el presidente de EE.UU. tiene que hacer malabarismos con muchas bolas: insistir en el… Ver Más