El futuro de las relaciones entre China y la UE se dirime en un coche. Uno que representa a 350.000, que son todos los vehículos eléctricos que el gigante asiático ha exportado al Viejo Continente en la primera mitad de este año. La investigación que las instituciones comunitarias han iniciado al respecto evidencia una nueva posición, más firme en la defensa de los intereses europeos. El régimen, que aspira a un acercamiento para contrarrestar la hostilidad de EE. UU., no ha subido una marcha todavía. Una deriva alrededor del volante que coincide con la visita a Pekín del Alto Representante, Josep Borrell, desde el pasado jueves. Noticia Relacionada estandar No Las marcas chinas se plantean fabricar sus automóviles en Europa… Ver Más