David Mendoza: El ocaso de Albito Andrade (IV) “El pajarito espectral de Hugo Chávez”

¡Albito levántate que es tarde! Y salta de la cama el autómata sin pensamiento alguno, sin dudas, sin temor ni resentimiento, con la mente limpia, olorosa a nevex, a ajax, a cualquiera de esos blanqueadores potentes y efectivos que desmanchan y reviven lo curtido. En cuestión de segundos se baña, se cepilla los dientes, se afeita la cara, se viste igual que siempre, con la misma ropa de siempre: la “chemís” roja con el logo del ministerio en el corazón y en la manga la banderita de Miranda, un pantalón “bluyín” y unos zapatos de goma vencida que hace algunos años le regalara Filomena por navidad, se pasa la mano por la cabeza para medio peinarse el “pocopelo” y entra a la cocina, donde  lo espera dispuesta, con las tetas levantadas media taza de café negro acompañada con las finas miradas de Filomena que sentada, traga un pequeño sorbo de la otra media medida. Justo al acariciar la tráquea de Albito el calor del divino néctar de los esclavos contemporáneos del sistema, cuyo amo es el propio sistema, le sampa una risa de diente pelado a su mujer, “¡Filo, empatamos, y en Brasil -Nojoda- y con un golazo!” (Aun no ocurría el baile del 3 a 0 a Chile). La Filo le sonrió y se levantó a terminar de arreglarse para salir a trabajar.      . 

Clique aqui para ver articulo original

Author: Pablo Perez